Ya en el tren a Varanasi, nos toca dormir, así que un poco de charla con la gente del vagón... Bah, Esteban charla, yo pongo cara de: sí, es así y sonrío, nos preguntan qué hacemos, de dónde venimos y hacia dónde vamos (yo me pregunto eso a veces) y Esteban cuenta que estudia tabla y que yo estudio danza, quiero decir que cuando dijo danza hizo un gesto (que intentó ser un mudra o algo parecido) a la altura de sus orejas que todavía no entiendo bien jajajajajaj. Nos vamos a dormir, a las cuchetas de arriba, fue buena idea robarse las frazaditas del avión... Soñé, soñé mucho, soñé una clase de danza en la que mi maestra me presentaba a su maestro y me decía: "parampara" ( sucesión discipular)... Más tarde me desperté y Esteban estaba despierto, bajamos a estirar las patas en alguna estación y nos tomamos un chaicto, eran las 4 am, todavía quedaban 4 horas más de viaje; toca dormir un rato más. Otra vez cada uno a su cucheta y... soñar otra vez... Lo que sigue lo corroboré después, ya despierta, porque realmente pensé que había sucedido: HAR HAR MAHADEV! Se escuchaban los cantos y gritos de la gente, y pensé: así como en Vrindavan gritan al amanecer: Jay Sri Radhe Syam, acá gritarán Har Har Mahadev... Quise agarrar el teléfono pensando en grabar y pasar el audio porque gritaban muy fuerte dentro del tren, incluso escuché pasar por el pasillo a algunos gritando/cantando, pero cuando agarré el celular ví que no tenía batería y lo volví a guardar, me dormí... Cuando me desperté le pregunté a Esteban, nadie había cantado ni gritado nada, y mi celu tiene 75% de batería...
Pasan los vendedores y olor a morfiiii... Pero hace calor, no tengo hambre y el fantasma de Armando me dice: no comas frito...
No hay comentarios:
Publicar un comentario