Tulsi Ghat, más precisamente, la casa de Tulsidas, se ha convertido en uno de los lugares más importantes para mí en Varanasi... La contemplación en la que entro en este lugar es inigualable... Sean acaso las ventanas, el Ganges, el silencio o la soledad en la que me encuentro cada vez que vengo... Me gusta traer gente y verles los ojos, porque sé que lo sienten; muchas veces no saben explicarlo y muchas otras, no quieren... Pero sus ojos son un espejo para mí. Cuando cierro los míos, me veo y curiosamente, no quiero explicarlo...
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